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Mostrando entradas de octubre, 2012

España y el principio del fin

por Javier Debarnot
     Por primera vez en largo tiempo estoy decidido a hablar de España. Fueron muchas las veces que algún amigo me preguntó por la situación de nuestra madre patria y yo siempre contesté con argumentaciones vagas, pero hoy por fin tengo ganas de expresarme sobre el tema. Creo estar preparado al haber pasado los últimos seis años viviendo aquí. Incluso me siento más calificado para opinar sobre España que sobre mi querida Argentina, porque desde 2006 tuve que cambiar el asado por el jamón ibérico, la computadora por el ordenador y ya no veo pibes por las calles sino chavales.
     El deseo de contarles lo que siento nació como resultado de hilar dos hechos, uno reciente y otro ocurrido una década atrás. Dos postales que se mezclan en mi cabeza, se superponen, se contrastan y se contradicen a la vez, pero finalmente le dan sentido a una idea, aquella que me obliga a preguntarme si todo se trata del principio del fin.
     Hace casi diez años yo vivía unas vacaciones rar…

Capicúa

por Javier Debarnot
     La palabra capicúa (del catalán: cap i cua, cabeza y cola) se refiere a cualquier número simétrico que, por ello, se lee igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda. Si una historia empieza mal y se trata de una historia capicúa, por una razón simétrica no puede soportar otro destino posible que no sea igual a su comienzo, es decir que acabe mal.
     El ferrocarril, por viejo y descuidado, fallaba mucho. En esa ocasión el imperfecto le había permitido a Otto bajarse del vehículo en movimiento, cuando el tren ya encaraba sobre los rieles hacia la siguiente estación pero aún así mantenía sus puertas abiertas.

     Recién descendido del furgón, Otto  iba en bicicleta y maldijo porque la única opción que le presentaba el camino era una cuesta empinada hacia arriba. A pedalear con ganas. Fueron sólo unas manzanas, pero las suficientes para dejarlo con la lengua afuera, y a poco de acabar la pendiente se le cruzó un coche Honda modelo Civic que, extrañame…